Activos ESG y mercados privados: por qué las pruebas importan más que las promesas

Activos ESG y mercados privados: por qué las pruebas importan más que las promesas

Jueves, 8 de mayo de 2025

El crecimiento de los mercados secundarios de capital privado y el auge de los fondos perennes están transformando la valoración de los activos inmobiliarios. Ahora, no son las intenciones ambientales, sino la evidencia medible (rastreable, certificable y legalmente vinculante) lo que garantiza la liquidez a largo plazo. ARKORIS descifra las implicaciones para promotores y empresas inmobiliarias.

1. Un cambio de paradigma financiero

  • El mercado secundario de capital privado vale hoy más de 160 mil millones de dólares y está creciendo rápidamente.
  • Se está convirtiendo en una herramienta estratégica para los inversores, no en un nicho de mercado o de ajuste.
  • La calidad de los activos subyacentes ESG se ha convertido en una condición de entrada para los fondos del Artículo 8 o 9.
  • Un activo inmobiliario que no demuestre su desempeño ambiental queda fuera de competencia.

2. Las limitaciones de las etiquetas autodeclaradas y los enfoques no certificados

  • En ocasiones, las etiquetas HQE, BREEAM o internas se consideran suficientes.
  • Pero para los fondos a largo plazo, lo que importa es la independencia y la aplicabilidad de la evaluación: una puntuación de biodiversidad certificada (Effinature, IRICE), una auditoría térmica y de fluidos estructurada (ARKEMEP) y una trayectoria de cumplimiento ambiental controlada (ARKENOR)
  • Una puntuación de biodiversidad certificada (Effinature, IRICE)
  • Una auditoría térmica y de fluidos estructurados (ARKEMEP)
  • Una trayectoria de cumplimiento ambiental controlado (ARKENOR)

3. Qué buscan ahora los fondos evergreen

  • Previsibilidad técnica: sin incertidumbres en cuanto al rendimiento energético, la gestión del agua o la acústica.
  • Legibilidad ecológica: no sólo una narrativa, sino una cuadrícula de medición.
  • Cumplimiento auditable: capacidad de cumplir con los requisitos de auditorías internas, etiquetas SFDR, taxonomía verde.

4. La respuesta de ARKORIS: combinar ingeniería, asistencia en la gestión de proyectos y certificación

ARKEMEP: estructura térmica, acústica y fluida, sin grandes promesas

ARKENOR: Asistencia en la gestión de proyectos medioambientales, ecología, certificaciones HQE/BDM

IRICE: certificación independiente de biodiversidad (Effinature, BPS)

Juntos, estos componentes básicos forman una base creíble para el activo inmobiliario ESG del mañana.

Conclusión

En un mercado secundario estructurado, las inversiones ESG ya no se venden sin pruebas. ARKORIS establece estas pruebas desde la base del proyecto para evitar su descalificación diez años después.

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